El suspiro de una moneda perdida

miércoles, 22 de julio de 2015

El suspiro de una moneda perdida

Erase una vez, una niña soñadora que adoraba el pasado. Que sentía una conexión indescriptible hacía una época que tan intolerantemente es conocida como "La Edad Oscura". Pero esa niña se paró a pensar que si todos ellos pasaron realmente por esa "oscuridad", quizás sea esa la razón por la cual hoy nosotros podamos tener "luz". Y eso le da el brillo suficiente, para que resalte de los ojos de esa niña, cada vez que contempla un castillo medieval o unas mangas que acarician el rocío durmiente sobre los pétalos de una flor...
Su valentía inmortal por oscura que sea, jamás será olvidada y su coraje por muy primitivo que aparenta ser, bajo la mirada superficial y veloz de una persona que tan solo ha conocido el siglo 21, es la razón por la cual hoy en día nos podemos considerar libres, emancipados, sanos y atrevernos a soñar sin temer por nuestras vidas....
Incluso me atrevería a decir que nuestra propia lucha, si es que se puede llamar así, se ha convertido en algo demasiado fácil.
Recibes tantas cosas con un solo "click",..o ya ni siquiera se trata de un click sino de un suave "desliz" de un dedo,... si eso es malo o bueno lo dejo a vuestra opinión, pero lo que si es cierto es que cuando consigas algo de manera tan superficial y fácil, lo que muere lentamente es la magia.
La magia que tan infravalorada es en nuestros tiempos, cuando realmente debería ser la esencia de cada cosa que consciente o inconscientemente hacemos con amor. Debería estar presente en una mirada, en una lágrima, en una palabra, en pasar la página de un buen libro o en un viaje.
He luchado para que la magia no se alejara de mi y puedo decir que no es que no se haya alejado de mi persona, sino que es y será siempre mi acompañante perpetuo, con los ojos cerrados o abiertos, viva en mi interior y floreciendo aún más, cuando me siento en un avión, viajando hacía la isla más grande de Europa, Inglaterra.



Con dirección a la más bella de las ciudades,.. York.
Y como no, una vez más los callejones, el toque único de las campanadas de York Minster, los gansos del Canadá deteniendo el tráfico mañanero, unidos con el aroma a margaritas y los crepúsculos de color carmesí y naranja, me han invitado a pasar la experiencia de mi vida.
Y ahí estaba yo, en el corazón de York, eufórica pero algo asustada a la vez, apunto de pasar un fin de semana como siempre lo había deseado,... como arqueóloga.



Estando ahí, a primera hora de la mañana, cuando el río Ouse aún se encontraba dormido, esperando delante de una iglesia medieval por mis instructores y mis compañeros de curso, no me habría imaginado que estos dos días iban a cambiar mi destino, mi corazón y todo lo que era yo hasta este momento.




Pero segura estaba, cuando por vez primera en mi vida sujeté una rasqueta en mi propia mano, limpiando cautelosamente la tierra de una tumba medieval que escondía tesoros del pasado, que ningún ser vivo podía alcanzar una mayor felicidad que yo en ese preciso momento.



Detrás de la iglesia medieval nos encontrábamos, en un patio olvidado, excavando secretos de los siglos que antaño reinaban Gran Bretaña, mientras el sol iluminaba nuestras caras,...
Cuando la felicidad se une con la perfección sobran las palabras,.. o quizás no es que sobren, quizás es que falten palabras para describir aquellos momentos con rodillas manchadas de tierra, rodeada de la mejor compañía posible, escuchando el canto de los pájaros y descubriendo con las mismas manos que ahora están redactando este artículo, cerámica medieval cubierta de huellas de alguien que hace mucho que se fue,...
Pero ahí siguen sus rastros más vivos que tu, que yo.
Esos son su inmortalidad y mi conexión directa al pasado, de la que siempre había soñado.





Alfarería romana, dados vikingos, peines medievos y cristales victorianos,... todos unidos y ocultos bajo un lugar llamado York.
Cada periodo ocultando sus propios tesoros sin propósito alguno.
Mientras los romanos marchaban por las calles de Eboracum (denominación de York en la época romana), perdiendo alguna que otra moneda al salir de una taverna algo achispados, los anglosajones elaboraban meticulosamente cerámica, que por un niño juguetón se caía al suelo y se rompía, los vikingos a su vez jugaban alegremente a juegos de mesa cuando un mal perdedor furiosamente lanzaba su dado por el suelo y en cuanto a los normandos celebraban grandes festines, arrojaban alguna que otra concha de ostra bajo las mesas....
Una estampa no tan difícil de imaginar, cuando de repente te encuentras en el mismo lugar dónde todo comenzó.

Una coincidencia sellada e inmortal de un momento posiblemente insignificante a la espera de ser descubierto y contar su historia.
Uno de esos romanos aproximadamente en el año 71 DC, sin darse cuenta siquiera perdió una moneda en el corazón del legendario Eboracum,.. unos siglos más tardes los romanos se marcharon de Gran Bretaña y el gran Imperio de Roma llegó a su fin,... pero otros pueblos vinieron a York, algunos solo estaban de paso y algunos llegaron para quedarse para siempre.

Aproximadamente 1900 años más tarde, tuvo que venir esa niña apasionada por la historia, inicialmente desde Alemania luego desde Canarias, hasta llegar a una ciudad en el norte de Inglaterra hoy en día llamada York, para participar en un curso de arqueología y encontrarse con esa misma moneda que estuvo oculta tanto, tanto tiempo para luego terminar en la palma de su mano, lo que obviamente equivale a la mía. :-)
Por unos instantes sentí una conexión que no solo traspasaba el tiempo, sino también dos corazones que latían velozmente en periodos distintos pero en el mismo lugar, en una ciudad dónde nada es imposible.



Un objeto casi minúsculo, casi apunto de perderse en el olvido, rescatado por estas manos que nunca antes habían tenido el placer de desenterrar tesoros del pasado.
Pero ahí estaba yo, con los ojos humedecidos, con mi chaleco fluorescente, mi casco de seguridad y mi moneda romana,... Fascinados por el descubrimiento repentino, se acercaron mis nuevos compañeros, que en pocas horas se habían convertido en amigos, para observar lo que había encontrado en medio de tierra y barro.




Para mi sin duda alguna, era lo más bello que había visto en toda mi vida.
Y mientras el sol nos regalaba sus cálidos rayos y las golondrinas volaban encima de los viejos tejados de York, reíamos maravillados concluyendo un día que igual que la moneda, jamás se olvidará.



Aún recuerdo cuando volvía a mi casa, situado en la calle más pintoresca de Gran Bretaña de The Shambles,... todo era sencillamente perfecto.
Era como si todos los momentos de mi vida habían sido planificados de una manera excepcional, para que llegara éste. Como si todo hasta ahora hubiera tenido su propósito, para que yo pudiera caminar por las calles antiguas de York, repletas de personas, flores y el olor a primavera, después de haber pasado un día como arqueóloga.




Fue entonces cuando supe que nada iba a ser lo mismo. Podría decir que la moneda que perdió un romano en el pasado cambió mi destino,... pero quizás era yo que cambié el suyo, y en ello a su vez también se encuentra mi inmortalidad.
Siempre había hecho la experiencia que por cada paso que das y cada viaje que emprendes, una parte de ti cambia, pero cuando sientes magia en tus diminutas manos, en el atardecer y en tu corazón, esta claro que no has crecido tan solo como persona, sino también tu alma que solo se atreve a salir en circunstancias que de rutinarias tienen poco y de celestiales mucho.
Porque somos tan felices cuando viajamos?
Porque quizás sea la única vez cuando realmente vivimos en el presente, y nos olvidamos del pasado y del futuro.




Nos hace feliz vivir el presente, pero desgraciadamente a veces inconscientemente nos olvidamos.
Abrir tu corazón a algo nuevo, a una ciudad, a una cultura, a personas completamente desconocidas, te hace sentir libre, y eso quizás es lo que todos aspiramos.
O que alguien que acababas de conocer te abra el suyo, así sin más, sin miedos ni prejuicios o orgullos, es algo que posiblemente se pudiera comparar con una pequeña chispa de magia.

Después de aquellos descubrimientos, tras todo lo que aprendí sobre el mundo maravilloso de la arqueología, haber conocido a unas personas imposibles de olvidar, ver como brilla el sol también en Inglaterra, haber probado el chocolate caliente con marshmallows del Perky Peacock y formado parte de ese maravilloso caos, es cuando repentinamente me tropecé con la razón de mi propia existencia y esa quizás es la sensación más rica que un ser vivo puede experimentar.






Hay viajes en los que aprendes más que durante una vida entera, y hay veces que bastan cinco minutos para soñar toda una vida.

Y desde este rincón en medio de la nada, quiero darle las gracias al pub encantado de "The Golden Fleece" por servirme la mejor de las cervezas negras y por ese suelo antiguo que cruje cuando lo pisas, por sus clientes cornualleses que tan descaradamente me invitaron a tomarmela con ellos, a la novela de "Sovereign" escrita por C.J. Sansom, que me atrapó desde la primera hasta la última hoja, a las campanadas del York Minster, que me acompañaban fuera a donde fuera durante el día, al York Roast Co. por su riquísimo Yorkshire Pudding con salsa de manzana, por el olor a flores cuando salía del tren el día de mi llegada, por mi escapada a Edinburgo que nunca olvidaré, por esos atardeceres que ví desde mi ventana de mi dormitorio, que me susurraban que todo iba a salir bien, por el grupo de música que cantaba "Sweet Home Alabama" en medio de York y dejaba atónito a todos los pasantes, por un dado vikingo hecho de barro que me ha sido regalado, por la sonrisa de mi querida amiga Chelsea, que me hacía sentir como si nos conociéramos de toda una vida y por el destino, si es que es así como lo podríamos denominar, que hizo posible todo esto,... y por mi propia aspiración de ser libre y feliz.







Finalmente y con mi bolsillo vació, nunca me había sentido más rica.
Es posible que otras personas hubieran preferido tomarse unas vacaciones en una playa desierta tostándose bajo el sol caribeño, yo sin embargo, no me puedo imaginar unas vacaciones más felices que estar arrodillada sobre el suelo de York, los pantalones llenos de barro y las manos irreconocibles, buscando tesoros que pertenecieron a personas, que hace mucho que se fueron.
Sus pertenencias siguen ahí, suspirando, esperanzados de volver a resucitar y contarte su historia.

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Feliz Navidad

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Feliz Navidad

Y una vez más ha pasado un año entero, y aunque parece que haya sido ayer, cuando os deseaba un feliz año nuevo 2014, si que puedo decir que han sido muchos los momentos felices, extraordinarios y sorprendentes que han llenado este año.

Recuerdo haberos preparado una tarjeta navideña con toda la ilusión que se albergaba en mi corazón y con una esperanza indescriptible para que el 2014 fuera bueno conmigo.
Y ahora que éste muy pronto se desvanecerá, aprovecho este espacio mio, para deciros que ha sido mucho más que eso. Ni siquiera pudiera yo hablar de agradecimiento, porque el agradecimiento es una palabra que pudiera desaparecer nada más pronunciarla, al ser tan solo una mínima parte que describe lo que siento.
Es un sentimiento abrumador, fuerte y poderoso que ningún ser o fuerza podrá destruir jamás.
Aún esforzándome sigo sin entender, como he podido llegar a cumplir tantísimos sueños, viajes inesperados, aventuras cautivadoras, encuentros hermosos y descubrimientos inexplicables en un solo año. Y es que pensándolo bien, ninguno de ellos fue intencionado o planificado, sino más bien algo que por alguna razón que desconozco, se cruzó en mi camino...así, sin más. Después de esto tengo muy claro, que son las cosas súbitas, que hacen que el latido de tu corazón se acelere hasta no poder más! Y cierto es y este blog es mi testigo, que este año no ha habido oportunidad que no haya aprovechado, no hay frase que no haya dicho, ni libro que no haya leído, teniendo la absoluta certeza que todo lo que hice lo hice con amor.
Han sido tantas las aventuras y los momentos de paz y felicidad absoluta, que no hay día que no piense en ellos, porque pase lo que pase, seguirán estando no solo en mi memoria para siempre, sino también y sobretodo en lo más profundo de mi corazón.
La historia nunca había estado tan cerca de mi, que casi era como si me abrazara y no me quisiera soltar....o quizás, fui yo la que no quise dejarla ir.
Jamás pensé que todo esto podría ser posible. Pero ahora sé que no hay nada que no lo sea.
Porque al fin y al cabo si existen los voluntariados en castillos medievales, los pueblos encantados con monedas vikingas escondidas bajo sus suelos, torneos ante un cielo veraniego, abadías cuyos muros te susurran su historia y amapolas de cerámica esperando que las recojas.
Todo ello está a un solo paso de dragones, espadas inmersas en piedras y dioses que escupen truenos y relámpagos...y ya que he llegado hasta aquí porque no dar un paso más?
El honor es mio por tener a cada uno de vosotros, por tener vuestro apoyo incondicional y fidelidad absoluta, formáis parte de este artículo y de todos aquellos que aún están por llegar, y espero que sean muchos.

Gracias por vuestras palabras, vuestras sonrisas y lagrimas y por vuestro valioso tiempo, sin ello ésto no sería nada.

Os deseo una Feliz Navidad y un próspero Año nuevo 2015.

Siempre vuestra,

Sydney Klevesath Cabrera
Susurros en la Corte

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Bellos Misterios

jueves, 30 de octubre de 2014

Bellos Misterios

Un Halloween sin unas cuantas historias de fantasmas es algo tan impensable, como un Londres sin paraguas, o un chocolate caliente sin marshmallows.

Y para asegurarme de que celebréis esa noche de brujas, como es debido, me complace enormemente presentaros el "lado oscuro" de Gran Bretaña.

Incluso para los más escépticos y los más realistas, hay ciertas historias de las que nunca os podréis cansar.
Y aunque te es imposible creer en un mundo invisible, sí que tendrás que admitir, que no hay nada mejor para la uniforme palpitación de tu corazón, que escuchar algo tan fuera de la lógica y del sistemático día a día, que descubrir el misterio del más allá.
Nunca he querido vivir días sistemáticos, y mientras la lógica y yo nunca hemos sido buenos amigos, nunca he sacado buenas notas en ciencias.

Podéis tomároslo como queráis, pero el caso es que las historias de fantasmas y los monstruos de leyendas forman ya parte de nuestras vidas.
Y si en algunos casos no es así, me temo que no tenéis ni idea de lo que os estáis perdiendo.
Aunque tras cada historia, tras cada leyenda, sigue habiendo una parte, que siempre intentará buscar alguna que otra explicación, no es bonito soñar un poco?

Y para que nunca dejéis de soñar, aquí os dejo con los lugares más encantados de Gran Bretaña:

1. HAMPTON COURT PALACE

Sus paredes fueron testigos de innumerables dramas históricos. Unos de ellos, la muerte de la tercera esposa de Enrique VIII, Jane Seymour, y la detención de Catalina Howard, cuarta esposa del mismo. El lugar dónde más fenómenos paranormales se han podido experimentar se denomina "Galería Encantada". A través de ella se apresuró una joven Catalina, tras liberarse de los guardias que la detuvieron, hacía su marido el rey, para pedir clemencia. Éste espectáculo aterrador y dramático tan solo duró unos instantes, hasta que la apresaron y la llevaron a la Torre de Londres.
Es precisamente en esa galería, dónde se dice que se encuentra su espíritu, esperando a ser rescatada por su rey.


Y si aún no te encuentras muy convencido de lo que estás leyendo, fíjate en este vídeo tomado por las cámaras de vigilancia en el palacio de Hampton Court.

https://www.youtube.com/watch?v=lne_ye2UYBo


2. PENDLE HILL, LANCASHIRE

En 1612 una docena de habitantes de los alrededores de Pendle Hill, fueron acusados de practicar brujería, tras una serie de muertes inexplicables ocurridos en las cercanías. Todos fueron declarados culpables y ahorcados. Hoy en día la cima de Pendle Hill es visitada frecuentemente por curiosos y caza fantasmas.


3. BETHNAL GREEN, METRO, LONDRES

Una catástrofe ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial en la estación de Bethnal Green, Londres, cuando 173 personas, presas del pánico, se adentraron en la estación después de escuchar las sirenas del ataque aéreo, murieron aplastados.
Hoy en día, los trabajadores del metro afirman escuchar gritos de mujeres y niños.

La estación de Bethnal Green fue usada en varias ocasiones como refugio durante el bombardeo de la Segunda Guerra Mundial

4. OWLPEN MANOR, GLOUCESTERSHIRE

Hay quien dice, que es el espíritu de Margaret de Anjou, esposa de Enrique VI, que deambula por los pasillos de la antigua mansión de Owlpen.
Fue ahí, dónde pasó un breve pero feliz periodo, antes de la muerte de su esposo e hijo y de su vida en el exilio.
Fue en los años cuarenta, cuando un niño informó a su madre, haber visto a "Una amable señora ataviada con un traje de mangas largas adornado con pieles, llevando en su cabeza un sombrero muy alto en forma de cono con velo."


5. TORRE DE LONDRES

Siendo La Torre de Londres, la fortaleza, el palacio y prisión más antigua de Europa, no es de extrañar que cuenta con ser el lugar más encantado de toda Gran Bretaña y tal vez del mundo.


Sus muros fueron testigos de incontables ejecuciones, torturas e asesinatos, ahora no les podemos reprochar que nos quieran contar su historia.

Entre esas apariciones se encuentran Enrique VI, Ana Bolena, Catalina Howard y Lady Jane Grey y muchos otros más, que no se han podido identificar.
Una de ellas tuvo lugar el 12 de febrero de 1957, cuando un guarda fue interrumpido mientras cumplía sus labores, cuando algo rozaba el techo de su caseta. Saliendo de ella para averiguar que había provocado el roce, vio una figura blanca sin cabeza en el tejado de la Torre de Londres.
Fue cuando compartió esa extraña vivencia con sus compañeros, que entendió que se había tratado de Lady Jane Grey. Ella había sido ejecutada el 12 de febrero de 1554.

El personaje que cuenta con la mayoría de las apariciones sigue siendo Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII y ejecutada en la Torre de Londres. Su cuerpo yace bajo el suelo de mármol en la capilla de St. Peter Ad Vincula, situada en la misma fortaleza. Es ahí, dónde muchos guardas y visitantes juran haberla visto.
Aseguran haber presenciado como paseaba por los corredores de la Torre, sujetando su cabeza en su mano.
En 1864 un guarda afirmó haber percibido una silueta blanca, atravesando su bayoneta pacíficamente. Segundos después éste se desmayó.

También fueron vistas dos pequeñas luces, corriendo por las escaleras de la Torre Sangrienta, tratándose posiblemente de los dos pequeños príncipes, Eduardo V y su hermano Ricardo, Duque de York, que supuestamente fueron asesinados en 1483 cuando tuvieron 12 y 10 años.


6. BORLEY RECTORY, ESSEX

Borley Rectory fue una casa encantada en el condado inglés de Essex. Hoy en día ya no existe, ya que fue quemada bajo circunstancias misteriosas en 1939. La villa fue construida en 1863 en un lugar, dónde siglos atrás se hallaba una iglesia y un monasterio. Dice la leyenda, que un monje se enamoró de una monja de un convento situado en las cercanías del pueblo. Ambos decidieron fugarse juntos, pero desgraciadamente fueron atrapados antes de cumplir su sueño. Tras el descubrimiento de su amor, sentenciaron a ambos a muerte. El monje fue ahorcado, mientras que ella fue enterrada viva en una cripta en la casa parroquial.
Desde entonces, sus espíritus siguen deambulando por las ruinas de Borley Rectory. Fueron separados por la vida, pero unidos por la muerte.


7. KENSINGTON PALACE, LONDRES

El palacio de Kensington tambien es famoso por sus habitantes paranormales. Tantos han sido las apariciones, que hace poco organizaron un recorrido de fantasmas por sus aposentos.
El espíritu que cuenta con más apariciones registradas, es el de la princesa Sophia, hija de Jorge III. Ella nunca pudo casarse y pasó los últimos años de su vida, abandonada y ciega en los aposentos del palacio de Kensington.
Dicen, que aún hoy en día se sigue escuchando el sonido de su rueda de hilar.


8. WINDSOR CASTLE

El famoso castillo de Windsor, también forma parte de los lugares más inquietantes de Gran Bretaña con un sinfín de apariciones vistas a lo largo de los siglos.
La presencia espiritual más frecuente pertenece a Enrique VIII. En muchas ocasiones, visitantes percatan el sonido del arrastre de unas piernas con un leve gemido, supuestamente pertenecientes a Enrique VIII. Durante los últimos años de su vida, sufría de úlceras en las piernas, que le dificultaban el movimiento a la hora de caminar.
Otro espíritu famoso por pasear por la librería del castillo es el de Isabel I.


9. CULLODEN MOOR, ESCOCIA

Fue ahí dónde tuvo lugar la última batalla sobre suelo escocés. Una lucha emblemática entre las fuerzas del gobierno y los nobles jacobinos, seguidores del príncipe Carlos Eduardo Estuardo.
El pantano de Culloden es conocido por sus incontables apariciones paranormales.
Dice la leyenda, que son ellos, los que lucharon en aquel combate olvidado, los que siguen caminando por el campo de batalla.
Fueron vistos soldados fantasmales en el aniversario de la batalla, cada 16 de abril e incluso se puede llegar a percatar el sonido de las espadas rompiéndose entre ellas y los gritos de los malheridos.


10. HIGHGATE CEMETERY, LONDRES

Y finalmente, permitidme que os demuestre, un lugar dónde el misterio y el encantamiento forman parte desde la piedra más pequeña, hasta las hojas de la hiedra entrelazadas con las estatuas de los ángeles.
Un lugar lleno de fabula y secretos, dónde nada es lo que parece.
Un cementerio histórico ubicado en Londres, inaugurado en 1839.
Un tesoro olvidado, en medio de una zona boscosa repleta de fauna salvaje, que contrasta tétricamente con los senderos llenos de catacumbas y bóvedas mortuorias.
Una bella tristeza oculta entre ángeles y demonios y miles de tumbas cubiertas de musgo.
Durante las décadas, más que una vez fueron vistos espectros y signos del más allá.
Las leyendas urbanas hablan de "El vampiro de Highgate", tratándose más bien de una aparición con ojos brillantes y cubierto de una capa negra.
También descubrieron en varias ocasiones el espíritu de una monja, paseando entre las tumbas y monumentos.






Y después de esto,
a alguien le apetece un viaje a Gran Bretaña?

Feliz Halloween!!

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Cuando los Muros susurran y la Lluvia canta

lunes, 20 de octubre de 2014

Cuando los Muros susurran y la Lluvia canta

Erase una vez una niña, que desde temprana edad se sentía conectada de una forma inexplicable hacía los cuentos medievales, que solía captar en algún lugar u otro mientras observaba las mangas interminables de los vestidos de doncellas y damas de las películas arturianas. Se sentía aún más petrificada cuando por vez primera leyó sobre los torneos, dónde caballeros se enfrentaban sujetando una lanza y los caballos corrían como el viento, mientras los blasones flotaban con la brisa veraniega y los heraldos hacían sonar las trompetas,...



Unos quince años más tarde la niña, iba a ser testigo al fin, de una celebración de torneos.
Para ello tuvo que sentarse en un avión, cruzar el Océano Atlántico hasta llegar a la isla más grande de Europa, llamada Inglaterra.

Y si aún no os habéis dado cuenta, esa niña soy yo! :-)

Hasta hoy no tengo muy claro como llegué a ese pueblo remoto, a ese festival medieval, como llegué a presenciar como un señor inglés vestido del mismísimo Ricardo III iba a situarse justo en frente de mi y como dos lanzas iban a estallar contra la armadura resplandeciente del adversario delante de mis ojos.
Pero supongo que quizás tan solo me había dejado llevar por algo que hoy en día llamamos destino.
Para los menos románticos podría contestaros, que seguí sencillamente las instrucciones del google map!


Bosworth Batllefield, Warwickshire


Bosworth Batllefield, Warwickshire


Lugar conmemorativo de la batalla de Bosworth


Pero aún así, hasta llegar al mismo google map había sido un largo camino de casualidades y momentos afortunados, de seguir a mi corazón, cuando latía más veloz y de no mirar atrás cuando había que dar un paso hacía delante.

Y ahí estaba yo de nuevo sentada en un avión, pero esta vez con dirección hacía la más bella de todas las ciudades. York.
La felicidad emerge sola si te ves de pronto viviendo en un ático en la calle más histórica de la ciudad, si miras por tu ventana debajo del techo inclinado y te das cuenta, que la catedral más antigua del norte de Europa se encuentra a unos cincuenta metros de distancia y escuchando sus campanadas en ciertas horas de la noche. De hecho, te resulta casi imposible creer que esto de verdad te esté pasando a ti.





Pero así fue, así que aquella mañana de agosto me desperté en el antiguo York, y cuando abría la puerta de la entrada de mi casa, apunto de poner un pie en la vieja calle de The Shambles para pasar los próximos siete días en ese mágico lugar, me sentí como Alicia en el País de las Maravillas.
Adentrándome en la cuidad no sabía ni por dónde empezar,...
Iba primero a visitar la catedral o iba primero a Jorvik, centro de los vikingos, o quizás debería ir primero al museo de Richard III o mejor aún al pub más encantado de York?

 Richard III Museo en York

 Armadura de Richard III junto a su lema "Loyaulte me lie" - La Lealtad me define


 Jorvik Centre, York

Paseando por las calles, yendo de un lugar increíble a otro que lo era aún más, sentía una emoción continua, que hacía que mi corazón latiera las 24 horas más deprisa de lo normal. (Espero que mis viajes no me traigan problemas cardiovasculares en el futuro)
Tropezarte con la casa dónde había vivido el lejendario Guy Fawkes, visitando York Minster dónde el hijo de Ricardo III había sido nombrado Príncipe de Gales y paseando por las calles, dónde 1100 años atrás jugaban los vikingos al ajedrez y encontrándote con una calle transitada por los romanos, es algo que no podré describir ni con las palabras más bellas que existan en los diccionarios. Quizás sea algo que solo lo podrá entender Howard Carter en el momento de descubrir la tumba de Tutankamón.





Cuando llevas años leyendo sobre personajes históricos, sobre sus miedos, sus sueños y sobre su vida, de alguna manera que jamás podré explicar, empiezan a formar parte de la tuya, y te encuentras delante de todos esos lugares, testigos de aquellos acontecimientos, es cuando realmente te das cuenta que todo ello ha pasado muchos años atrás,... pero no tantos como para olvidarse. Eso nunca. Porque todos ellos han puesto su granito de arena en lo que hoy en día es York.
Aunque ya no quede rastro de ningún vikingo valiente, si quedan sus dados, sus brazaletes y sus broches debajo de las calles de York y pueden pasar muchos milenios más, pero todos esos objetos quedarán sellados bajo los suelos yorkinos, para que nunca olvidemos que fueron los Vikingos que vivieron en Inglaterra mucho tiempo atrás.

 Peines originales creados y usados por los vikingos excavados en York


Zapatos originales de piel creados y usados por los vikingos y excavados en York


Y aunque los romanos se hayan despedido de este mundo, aún queda la gran muralla que rodea toda la ciudad que construyeron cuando York aún se llamaba Ebaracum, y mientras no haya persona que sepa, dónde se encuentra enterrado el cuerpo de la Santa y Mártir Margaret Clitherow, si podremos visitar su casa, que por cierto se encontraba a diez metros de la mía.




Enamorarte de York es enamorarte de su historia y os aseguro que de eso hay mucha.
Con incontables leyendas, mitos, calles encantadas y pubs hechizados, no os debería extrañar, si os digo que York fue proclamada en el año 2002 por la Fundación internacional sobre la Investigación de Espíritus, la ciudad más encantada de toda Europa con un total de 504 apariciones registradas.
Por lo que si os digo que esa ciudad es mágica, no es solo en el sentido figurado. :-)

"The Golden Fleece", el pub más encantado de York




El caso es que quizás puedan pasar meses y años, pero nunca olvidaré las noches, cuando ya con las luces apagadas y tendida en mi cama miraba hacía mi ventana, encontrándose justo debajo del tejado, cuando caían las gotas de lluvia lentamente y veía las nubes pasar. Finalmente con el ruido de la lluvia y con las campanadas del York Minster concluía cada día hasta quedarme dormida.

Algunas mañanas comenzaron paseando hacía la estación de tren, cuando las panaderías y cafeterías comenzaron a abrir sus puertas, y los camiones del Marks & Spencer traían sus mercancías a los supermercados. Las calles reflejaban la lluvia que había caído la noche anterior, pero el olor al Té Earl Grey te acompañaba durante todo el camino.
Los gansos del Canadá, cruzándose en mi camino todas las mañanas. Cómodamente anadeaban por las calles de York, ignorando por completo la demora que causaban a todo el tráfico. En fila te encontrabas con ellos y lo único que faltó era que asintieran con su cabecita lanzándote un "Good Morning".




Llegando a la estación, a veces cogía trenes y guaguas durante horas hasta por fin llegar a castillos majestuosos situados en la misma orilla del mar.


 Bamburgh Castle, Northumbria

 Bamburgh Castle, Northumbria

También me veía en una locomotora de vapor yendo a un pueblo pesquero, dónde el mismísimo Bram Stoker se inspiro para redactar su famosa novela de "Drácula", dónde el navegante y explorador James Cook vivió y trabajó durante algunos años de su vida, y dónde paseando por las playas posiblemente te pudieras tropezar con un sinfín de fóssiles.



Whitby Abbey, North Yorkshire 


 Whitby Abbey, North Yorkshire



El punto culminante quizás lo encontré cuando me vi delante de las murallas encantadas del Castillo de Middleham en algún remoto lugar de North Yorkshire.

 Middleham Castle, North Yorkshire

Fue ahí, durante esa mañana fría e húmeda, en aquel pueblo inglés en medio de la nada, cuando pude sellar otro sueño cumplido.
Había visto fotos, documentales y pinturas sobre esas ruinas que hace mucho pertenecieron a la más grande de las fortalezas. Tiempo atrás un lugar repleto de vida, y de pronto lo que quedó de aquella estampa medieval, lo que sobrevivió al paso del tiempo, siguen siendo los muros ahora cubiertos de musgo y gotas de lluvia. Pero aún así, con la hiedra escalando las ruinas que cierta vez aguardaron al pequeño príncipe, Eduardo, aún con los pajaros durmiendo en sus nidos, dónde muchos años atrás se encontraba una chimenea, sigue desprendiendo aún la misma fuerza, valentía y magia que 500 años atrás.


Los muros pueden derrumbarse, pero nunca las sensaciones,.. todas ellas; el temor, el afecto, la alegría, la desesperacion y el amor quedan petrificados en cada uno de los ladrillos, en el suelo que los sostiene e incluso en el aire,.. y cuando eres capaz de sentir todos esos emociones, no son ruinas lo que ves, sino cada una de sus habitaciones, sientes el fuego que desprenden las incontables chimeneas, percatas el olor a pasteles, a especies, oyes los pasos fugaces de los sirvientes y quizás también el roce en el suelo de los trajes largos de las damas....




Deslizas tus dedos por los muros, tocas la hierba que ha crecido de ladrillo en ladrillo, observas lo que fue el horno de la cocina, intentando percatar algún olor olvidado a pan recién hecho y todo ello, para sentirte aún más cerca de todo lo que alguna vez había sido la casa de Richard III.





Aún se puede apreciar claramente lo que había sido la gran sala, dónde celebraban un sin fin de banquetes, navidades, bodas y nacimientos,...
Los gigantescos ventanales que demostraban y siguen demostrando el paisaje de ensueño de North Yorkshire. Una estampa que no solo habría dejado alucinado al mismísimo Ricardo III sino también a las decenas de generaciones, que vivieron mucho tiempo atrás en el castillo de Middleham.





La melancolía está incluida visitando lugares como estos,...
Sobre todo cuando aún se puede percatar claramente los pozos en las cocinas, dónde antiguamente metían peces tales como truchas y arenques, para cuando llegara el frío desolador, sencillamente tenían que sacar algunos y prepararlos para los banquetes invernales.


Las paredes, dónde siglos atrás se escondían las chimeneas, siguen estando teñidos de negro, a causa del humo que salía de ellos hace ya mucho.
Señales del pasado que ni el tiempo podrá borrar.
Cuando eres capaz de fijarte en cosas como esas, y permitas que influyan tu estado de ánimo, no será una visita entre muchos a algún lugar histórico, sino un viaje por el tiempo.
Mientras estés pagando tu entrada para ver las ruinas encantadas de un castillo, tienes además, una entrada gratis para viajar por el tiempo y ver a través de ellas, e imaginarte como hubiera sido pasear por aquellos jardines en los veranos del siglo 15.



Y por todo ello, cada vez que sujete alguna que otra entrada en mi mano, apunto de adentrarme hacía la era medieval, es como si sujetara un frasco con la etiqueta "Bébeme" y yo me llamara Alicia.

Mi historia de este verano ha hecho posible cumplir tantísimos sueños a la vez, que aún sigue habiendo una parte de mi, que sigue sin creérselo, otra parte se abarrota de agradecimiento, mientras otra esté deseando vivir nuevas aventuras llenas de torneos medievales, neblinas mañaneras y fortalezas costeras, porque al fin y al cabo ser feliz puede ser tan fácil.

El verano se ha desvanecido, pero he aprendido que no existen finales, solo principios,... y éste es uno.
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