Enrique VIII de Inglaterra

jueves, 10 de mayo de 2012

Enrique VIII de Inglaterra

Dedicando algún tiempo una vez más a la época Tudor ha venido el momento de estudiar la vida y muerte del personaje más conocido de aquella era. Enrique VIII. Incluso podría mencionar que es uno de los monarcas más famosos de todo el mundo.

No haría falta haber realizado un máster en historia ni haber leido decenas de libros relativos a la Casa Tudor para haber oído algo de Enrique VIII.

Las historias que más hicieron destacar al reinado de Enrique fueron sus seis diferentes matrimonios que contrajo con el paso del tiempo, su ruptura con la Iglesia Católica Romana, su establecimiento como cabeza de la Iglesia de Inglaterra y la disolución de los monasterios. Con el además se unió Inglaterra con Gales.

También es importante mencionar, que es famoso por haber dado la orden de ejecutar a mucha gente que en su día les eran muy queridos.

Enrique VIII fue rey de Inglaterra y Señor de Irlanda desde el 22 de abril de 1509 hasta el día de su muerte en 1547. Ejerció una monarquía absolutista y fundó una nueva doctrina religiosa. El Anglicanismo. Promulgó también la primera legislación contra la sodomía en Inglaterra en 1542 que castigaba con la pena de muerte la brujería.


Enrique VIII

Infancia - Estudios - Pasatiempos


Enrique nació el 28 de junio de 1491 en Greenwich en el palacio de Placentia. Enrique fue el tercer hijo de Enrique VII e Isabel de York.
Tuvo también a otros tres hermanos. Arturo, Maria y Margarita. Pudo disfrutar de una muy buena relación con su bella hermana Maria Tudor.
Desde pequeño recibió una educación de primera clase. Hablaba con fluidez varios idiomas incluyendo el latín que era obligatorio en aquellos tiempos. Aparte estudió filosofía, religión, historia, gramática, retórica, aritmética, literatura y además solía organizar debates con pensadores de la época Tudor.
Aparte su educación también implicaba la astronomía y la navegación
Fué también un gran atléta. Practicaba a menudo el royal tennis, justas, el tiro con arco, montar a caballo y la caza.
Sentía una gran pasión por la música y adoraba la poesía y la prosa.
Se dice que tuvo una voz muy bonita y que tocaba el laúd como muchos otros instrumentos.
Aparte de cantar y tocar música, incluso componía sus propias canciones.
Por suerte existen varias piezas compuestas por Enrique VIII, que sobrevivieron el paso de los tiempos y que aún se pueden escuchar.




Una canción muy famosa que tal vez ya habéis escuchado en alguna u otra ocasión es "GREENSLEEVES", que según la leyenda afirma fue compuesta por Enrique VIII para su futura esposa Ana Bolena.
Inicialmente la dama de honor, Ana, rechazaba cada uno de los intentos del rey de conquistarla. Entre estos momentos de amor no correspondido nació la obra "Greensleeves" como también se puede apreciar muy bien en el texto de la canción:

"Alas my love, ye do me wrong,
to cast me off discourteously
And I have loved you so long......"

"Ay mi amor, eres injusta conmigo,
me repudias descórtesmente
y hace ya mucho que te quiero...."

Parece casi imposible que una melodía compuesta hace 500 años haya sobrevivido tanto tiempo y que aún se puede escuchar de 100 maneras diferentes en todas partes del mundo.

Pero incluso existen más canciones que fueron compuestas por Enrique VIII y que aún se pueden escuchar:

"If Love now reigned"
"Grene growith the holy"
"En vray amoure"
"Tandernaken"
"Helas madam" 
"Pastime With Good Company"


 Enrique VIII aparte sentía una gran debilidad por apostar y jugaba a menudo a los dados. También formó parte en la reconstrucción y mejoramiento de varios edificios importantes, como el Palacio de Nonsuch, la capilla del King's College en Cambridge y la Abadía de Westminster. También reconstrulló su palacio favorito Hampton Court, que inicialmente era propiedad del Cardenal Thomas Wolsey, Christ Church situado en Oxford, el palacio de Whitehall y el Trinity College en Cambridge. 

Con tan solo tres años fue nombrado Duque de York y posteriormente comisario principal de Inglaterra y Lord Teniente de Irlanda. 
Su abuela Margarita Beaufort formaba una gran parte de su educación. Margarita Beaufort como también su madre Isabel de York siempre estaban dispuestas a supervisar sus estudios. 
De niño era conocido por la energía que expandía y también por sus cambios de humores. 
El centro de su eduación fue la teología e incluso planeaban prepararlo como futuro arzobispo de Canterbury. Aunque ese plan nunca fue llevado a cabo, los estudios de teología como también la de la biblia finalmente le eran de gran ayuda. 
Sus más allegados en su infancia fueron sus primos William Compton, Charlos Brandon y un joven noble llamado Henry Norris, que tristemente unos cuantos años más tarde sería decapitado bajo sus ordenes. 

De niño no le dieron obligaciones royales, si no más bien a su hermano mayor Arturo, que sería el futuro rey de Inglaterra. Desde el nacimiento, Arturo siempre había sido el heredero de la corona inglesa y sobre todo su padre Enrique VII tuvo todas sus esperanzas en el. Mientres que el aún joven Enrique, siemplemente había sido la "pieza de repuesto". Era evidente que el rey siempre había preferido a Arturo y fue Arturo del que hablaba todo el mundo.

Principe Arturo


Enrique VIII - Principe de Gales

En 1501 fue cuando su hermano mayor Arturo contrajo matrimonio con la princesa española Catalina de Aragon. Pero desgraciadamente tan solo unos meses después de aquel acontecimiento tan importante para el futuro de Inglaterra, falleció Arturo a causa de una epidemia, dejando viuda a la pobre Catalina con tan solo 16 años. 
Enrique VII e Isabel de York estaban horrorizados y entristecidos con este terrible acontecimiento. Fue entonces cuando su padre empezaba a pasar más tiempo con Enrique, ahora Principe de Gales y futuro rey de Inglaterra. 
Pero la relación entre padre e hijo siempre había sido algo extraño y distante. 
Poco después de la muerte de su hijo, falleció también su mujer Isabel de York y plenamente disgustado con tales noticias, observaba a Enrique de muy cerca, porque temía realmente del poder que podría llegar a tener su hijo. 
Incluso fue practicamente encerrado en sus aposentos, cuales solo se podían alcanzar trás los del propio rey. Tan solo podía recibir visitas de sus tutores, servientes y personal de guardia. El primo del joven Enrique, Reginald Pole, incluso afirmaba que Enrique VII sentía cierto desprecio hacia su hijo. Decía "que no sentía ningún afecto ni cariño por el". 
Pero el destino de Enrique VIII y de muchos otros cambió, al fallecer su hermano Arturo.
Pero como su padre y actual rey Enrique VII aún seguía estando interesado en una alianza matrimonial entre Inglaterra y España ofrecía a su hijo Enrique, ahora principe de Gales y nuevo heredero del trono, casarse con Catalina de Aragón. 

Aunque Catalina manifestaba que su matrimonio con Arturo nunca se había consumado, las cortes inglesas como españolas exigían una dispensa papal con el fin, de eliminar todas las dudas relativas a la legitimidad del futuro matrimonio entre Enrique y Catalina. 
Tan solo unos meses después, recibieron la dispensa mediante una bula, que había otorgado el papa apresuradamente para tranquilizar a la impaciente madre de Catalina, Isabel I de Castilla. 
De esa manera tan solo un año después de la muerte de Arturo, Catalina se encontraba comprometida con su hermano Enrique, futuro Enrique VIII. 
Pero en 1505 Enrique VII perdió el interés en mantener la alianza con España y entonces obligó a Enrique a declarar, que el compromiso con la joven princesa habia sido arreglada sin su consentimiento. 


1. Matrimonio - Catalina de Aragón


Aún asi 4 años después, trás la muerte del rey Enrique VII, Fernando II de Aragón organizó la boda entre su hija Catalina y Enrique que ahora había ascendido al trono.

Catalina de Aragón

El 11 de junio de 1509 Enrique y Catalina contrajeron matrimonio en Greenwich. El mismo mes fueron coronados juntos en la Abadía de Westminster. 
Pero las desgracias aparecieron pronto. Desgraciadamente en 1510 el primer embarazo de la reina terminó en un aborto. Un año más tarde dió a luz a un niño, llamado Enrique, pero el bebé tan solo sobrevivió poco más de un mes. 

Aparte tras la coronación de Enrique VIII, tuvo que enfrentarse a los consecuencias de los impuestos establecidos por Richard Empson y Edmund Dudley, que eran miembros del gabinete de su padre. 
Poco después dió la orden de detener a ambos. Fueron encarcelados en la Torre de Londres, acusados de alta traición y decapitados poco tiempo después. Ambos eran unos de las primeras victimas, que fueron ejecutados acausa de una justicia no existente en el despiadado reinado de Enrique VIII. 

En 1511 el Papa Julio II manifestó una Liga Santa contra Francia. A la nueva alianza pertencieron Inglaterra, España y el Sacro Imperio Romano, gobernada por el emperador Maximiliano I. Enrique VIII firmó dicha alianza, llamada Tratado de Westminster, prometiendo con ello ayuda mutua a España contra Francia. 

5 años más tarde Catalina al fin dió luz a una niña, la futura Maria I de Inglaterra. Sin embargo este acontecimiento realmente maravilloso desepcióno a Enrique ya que deseaba con todas sus fuerzas tener un hijo varón. 

 Maria I de Inglaterra


El mismo año falleció el padre de Catalina, Fernando II de Aragón, y ascedió al trono español Carlos I. 
En 1518 el consejero del rey, Thomas Wolsey, diseñó el Tratado de Londres con el papado, con el fin de conseguir un triunfo para la diplomacia inglesa, ubicando al reino en el centro de una nueva alianza europea y para evitar el avance del Imperio Otomano, tal y como había solicitado anteriormente el Papa. 
La rivalidad que había surgido entre España y Francia le dio a Enrique la oportunidad, de actuar como mediador entre ambos países. De esa manera empezó a manejar el equilibrio del poder europeo. 
Carlos I de España como Francisco I de Francia intentaron ganarse el favor del Enrique VIII. 
Tratandolo entre el rey de Francia y Enrique VIII en el Campo del Paño de Oro y a su vez entre el rey de España y Enrique en Kent. 


Campo del Paño de Oro - Francisco I de Francia + Enrique VIII


Pero en 1521 el poder del reino inglés empezó a desmenuir y fue entonces cuando entró en una alianza con Carlos I a través del tratado de Brujas. De esa manera Fransisco I de Francia fué derrotado por el ejercito imperial de Carlos I en 1525. 
Pero aún con dicho tratado algún tiempo después Carlos I perdió la confianza en Enrique y finalmente en 1527 terminó el Tratado de Westminster. 

Según iba pasando un año trás otro Enrique VIII sentía que era extremadamente necesario, darle al pueblo un heredero varón, para poder asegurar el trono inglés, ya que sentía disconformidad con las reglas de sucesión femenina. 
Por desgracia Catalina quedó embarazada al menos siete veces, pero tan solo Maria sobrevivió a la infancia. 
Ahi nació la busqueda interminable de Enrique VIII de cumplir con su deseo de tener un hijo varón y naturalmente la de satisfacer sus placeres con mujeres, que no fueron su esposa. Frecuentó diversas concubinas, incluyendo a Maria Bolena y a Isabel Blount, con quién había tenido un hijo ilegitimo llamado, Henry Fitzroy, primer duque de Richmond y Sumerset. 
En 1526 ya sabía Enrique que Catalina no podría tener más niños.
Y fue entonces cuando Enrique VIII empezó a perseguir desesperadamente a la hermana de Maria, Ana Bolena. 


2. Matrimonio - Ana Bolena

Enrique empezaba a jugar con el pensamiento de divorciarse de Catalina y el cardinal y concejero del rey, Thomas Wolsey, comenzó a investigar la validez del matrimonio entre ambos en secreto.

Mientras Enrique no paraba de cortejar a Ana, de mandarle cartas y regalos con el fin de conquistarla.
Pero inicialmente todos los intentos de Enrique fueron en vanos, ya que a Ana no le impresionaba nada de lo que hacía el rey.


 Carta de Enrique VIII a Ana Bolena

Y puede que fuera incluso ese comportamiento de Ana, que hizo que realmente se obsesionara con ella.
Se puede decir que practicamente perdía la cabeza por ella y deseaba poder divorciarse de Catalina.
Y aunque pueda parecer algo imposible los intentos de que Ana le correspondiera con los mismos sentimientos que sentía el por ella y los de separarse de su mujer le costaron siete años.

Obviamente, la reina había testificado que su primer matrimonio con Arturo, Príncipe de Gales, no había sido consumado y que, en consecuencia, no había impedimento para el posterior casamiento con Enrique. La investigación no pudo ir más allá, y se desestimó.
Pero cuando ya estaba claro que Ana también le amaba, Enrique se puso directamente en contacto con la Santa Sede.


 Ana Bolena


Solicitó la nulidad eclesiástica a la Iglesia Católica en 1527 con el pretexto, de que su matrimonio era ilegítimo por haber sido Catalina su cuñada. La actitud inicialmente favorable del papa Clemente VII se modificó ante la negativa de Catalina y las presiones del emperador Carlos I, poco dispuesto a ver comprometida su estrategia y defensor de su tía.

Envió a su secretario a Roma para argüir que la Bula conseguida, habia sido obtenida mediante engaños y por lo tanto nulo el matrimonio entre el y la reina Catalina.
Además pedía al Papa Clemente VII, que le otorgase una dispensa, para darle el permiso de desposar a cualquier mujer. Pero Clemente VII no estaba de acuerdo en anular su matrimonio con Catalina, pero permitió que Thomas Wolsey y el cardenal Lorenzo Campeggio llevaran dicho caso juntos. Pero tuvieron que actuar siempre en secreto.
El cardenal Campeggio llegó a Inglaterra en 1528, sin embargo los procedimientos se paralizaron, cuando los españoles no autorizaron a Wolsey y Campeggio de determinar la validez de la bula y durante ocho meses las partes litigaron sobre su autenticidad.

Enrique estaba furioso y enojado con el cardenal Thomas Wolsey por la demora de sus asuntos y le despojó de su poder y riqueza.
Fue juzgado y encarcelado en la Torre de Londres pero murió poco tiempo después.
Con Thomas Wolsey cayeron otros poderosos miembros de la iglesia en Inglaterra.


Thomas Wolsey

Enrique VIII entonces nombró a Sir Thomas Moro como nuevo Lord Canciller, a Thomas Cranmer como nuevo arzobispo de Canterbury y a Thomas Cromwell como Secretario de Estado de Inglaterra. El 25 de enero de 1533 el arzobispo Cranmer participó en la boda entre Enrique y Ana Bolena que fue llevada a cabo en secreto.
En mayo anunció la anulación del matrimonio con Catalina y declarando válido poco tiempo después el matrimonio con Ana.


Anulación del matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón


 Enrique VIII se separó de la obediencia de la Iglesia Católica de Roma en 1534 y se hizo reconocer como jefe supremo de la nueva Iglesia de Inglaterra.
La princesa Maria fue rebajada a hija ilegítima y reemplazada como presunta heredera por la nueva hija de Ana, la princesa Isabel.
Catalina perdió el título de "Reina" y se convertió en la "Princesa Viuda de Gales". A su vez su hija Maria perdió el título de "Princesa" y pasó a ser una simple "Lady".
Después de abandonar, humillar y confinar a Catalina en Ampthill, en el castillo de Kimbolton sin poder ver a su hija Maria jamás, murió sola y abandonada el 7 de enero de 1535 como víctima de un cáncer.

Isabel I de Inglaterra


Sir Thomas Moro aceptaba que el parlamento hiciera reina a Ana, pues del parlamento amenaban las leyes y no se dijo nada sobre que Enrique VIII fuese la cabeza de la iglesia de Inglaterra, llegando a dimitir como Lord Canciller para no tener que hablar sobre lo que pensaba realmente de aquel asunto.

Durante un tiempo Sir Thomas Moro desapareció de la corte pero Enrique no pudo mucho tiempo con su silencio y al final quizo saber lo que le tenía que decir.
Thomas Moro fué interrogado muchas veces hasta que al final fué encarcelado en La Torre de Londres y llevado a juicio que incluyó falsos testimonios. La función de acusación fue ejercida por Thomas Cromwell. Fué hallado culpable por alta traición y condenado a muerte.
Una vez dictada la sentencia y al solicitarsele por los jueces unas útlimas palabras, por fin pudo hablar, diciendo que el juicio había sido un engaño y negó que Enrique VIII pudiera ser jamás cabeza de la iglesia de Inglaterra. Después de muchos años de amistad y complicidad entre Thomas Moro y Enrique, Sir Thomas Moro fué decapitado el 6 de julio de 1535. Hoy en día la Iglesia Católica le considera santo y mártir.


Sir Thomas Moro

El Papa consternado con los útlimos acontecimientos, excomulgó a Enrique VIII. Urgido por Thomas Cromwell, el parlamento aprobó varias leyes que que sellaron la brecha con Roma. La ley de "Restricción de apelaciones" prohibió las apelaciones de las cortes eclesiásticas al Papa. También previno que la iglesia decretara cualquier tipo de regulación sin previo consentimiento del rey. La ley de "designaciones eclesiásticas" decretó que los clérigos elegidos para obispos debían ser nominados unicamente por el rey. La ley de "Supremacía" declaró, que "El Rey es la única cabeza suprema en la tierra de la Iglesia de Inglaterra". La ley de "Traicciones" convertió en alta traición, casitgada por la pena de muerte, desconocer la autoridad del rey, entre otros casos. Al Papa se le negaron todas las fuentes de ingresos monetarios.

Rechazando las decisiones del Papa, el parlamento validó el matrimonio entre Enrique y Ana Bolena con la Ley de Sucesión. La publicación de cualquier escrito, alegando que el matrimonio entre ambos era inválido, resultaba ser alta traición y por lo tanto, castigado por la pena de muerte.

La oposición a las politicas religiosas de Enrique fue rápidamente suprimida. Varios monjes disidentes fueron torturados y ejecutados. Thomas Cromwell, quién recibió el cargo de Vicegerente Espiritual, fue autorizado para visitar monasterios, supuestamente para asegurarse que seguían las instrucciones reales, pero en realidad tan solo para hacerse de sus riquezas. En 1536 una Ley del Parlamento permitió a Enrique confiscar las posesiones de los monasterios deficitarios.


Thomas Cromwell

Pero entonces, tres años después de la boda entre el rey y Ana y tantos años de promesas amorosas,  Enrique iba perdiendo el interés cada vez más por su mujer.
Después del nacimiento de la princesa Isabel, Ana tuvo dos embarazos que terminaron en abortos o muerte del niño y Enrique no se molestaba en demostrarle su desepción.
Mientras Ana intentaba con todas sus fuerzas reconquistar a su marido, dándole un hijo varón, el ya comenzaba a prestarle atención a otra doncella de su corte, llamada Jane Seymour.
Pero todos los embarazos de Ana terminaron en abortos.
Fué entonces, cuando Ana empezó a temer por el futuro de su amada hija Isabel y por el suyo.

Animado por Thomas Cromwell, Enrique hizo arrestar a Ana, bajo cargos completamente falsos, de usar brujería para convertirlo en su esposo, por tener relaciones adulteras con cinco hombres, incluyendo su hermano, Jorge Bolena, de injurar al rey y conspirar para asesinarlo.

Ana, completamente inocente, fue arrestada el 2 de mayo de 1536 y llevada a la Torre de Londres.

El hermano de Ana, Jorge Bolena, Mark Smeaton, Henry Norris, Francis Weston y William Bereton fueron  decapitados el 17 de mayo de 1536 siendo cada uno de ellos inocentes.

Ana, la que había sido "el gran amor" de Enrique fué decapitada el 19 de mayo de 1536.


 Torre de Londres


3. Matrimonio - Jane Seymour

Pocos dias después de la ejecución de Ana, Enrique contrajo matrimonio con Jane Seymour. Enrique excluyó a su hija, la princesa Isabel de la línea sucesoria y la declaró ilegitima, tal y como había hecho con Maria.
En 1537 Jane dió luz a un niño, el prícinpe Eduardo. Al fin se cumplió el verdadero sueño de Enrique. Pero aún asi pocos dias después de dar a luz, falleció Jane a causa de fiebre puerperal.


Jane Seymour

Toda la corte guardó luto con el entristecido rey Enrique VIII.
Después de ese acontecimiento Enrique siempre consideraba a Jane como su única y verdadera esposa. Probablemente por el hecho, que ella había sido la única, quién le había dado un hijo varón, tal y como el siempre había soñado. Pero Eduardo tan solo sobrevivió hasta los 15 años.


 Eduardo VI

Pero es importante mencionar, que de acuerdo con una investigación que se produjo en marzo del 2011, afirma que Enrique VIII haya sido portador del antígeno Kell, una proteína de los glóbulos rojos de la sangre, que solo posee alrededor de una cada 500 personas. Eso podría ser la clave de su mala salud física y mental, asi como sus problemas de fertilidad. Esa enfermedad hacía casi imposible, que tuviera hijos varones y en general dificultaba que tuviera hijos sanos.
Una mujer negativa para el antígeno Kell puede tener un niño sano en su primer embarazo, pero los anticuerpos que a partir de ese momento produce, atacan a los fetos en sus próximos embarazos.

En 1536 se produjo una importante revuelta en el norte de Inglaterra conocida como la "Peregrinación de Gracia". Para aniquilar a los católicos romanos rebeldes, Enrique concedió poderes al parlamento y además decretó un perdón general a todos los involucrados de dicha revuelta. Pero no cumplió ninguna de sus promesas y una segunda revuelta se produjo al año siguiente. Los líderes de la revuelta fueron acusados de traición y ejecutados cada uno de ellos.

Símbulo de la Perenigración de Gracia


Un año más tarde, Enrique dió la orden de destruir los santuarios de todos los santos de la Iglesia Católica Romana y además había disuelto a todos los monasterios existentes.
Sus propiedades, evidentemente habían sido transferidas a la corona.
Thomas Cromwell que había sido implicado en todo esto y servido al rey como mano derecha, fue nombrado Conde de Essex.


4. Matrimonio - Ana de Cleves


Desgraciadamente el único hijo del Rey, el Principe Eduardo, no había sido un niño sano y para asegurarse de un heredero varón decidió casarse una vez más.
Thomas Cromwell entonces le había sugirido a Ana de Cleves, hermana del duque de Cleves.
El pintor Hans Holbein el joven, fué enviado a Cleves para pintar un retrato de la joven y asi enseñarselo al rey.
Después de observar dicho retrato y enterarse de las descripciones maravillosos de Ana de Cleves finalmente decidió casarse con ella.

 Anna de Cleves

Al verla por vez primera, se dice que Enrique no estaba nada satisfecho. No se sentía atraído por ella y decía, que era todo lo contrario de atractiva.
Pero de todas maneras se casó con ella el 6 de enero de 1540.
Muy poco tiempo después de haber contraido matrimonio con Ana de Cleves, decidió anular el mismo, no solo por sus sentimientos, si no también por cuestiones políticas.


Anulación del matrimonio entre Enrique VIII y Ana de Cleves


Ana recibió el título de "Hermana del Rey" y se le otorgó el castillo de Hever, antiguamente propidedad de la Familia Bolena. Thomas Cromwell perdió el favor real, ya que había impulsado a Enrique casarse con Ana de Cleves. Enrique le hizo caer en desgracia, fue arrestado y decapitado el 28 de julio de 1540.


5. Matrimonio - Catalina Howard

El mismo día de la ejecución de Thomas Cromwell, contrajo matrimonio por quinta vez con la joven Catalina Howard, prima de Ana Bolena.
Enrique ya casi tenía 50 años, mientras Catalina aún se encontraba en la adolesencia.


Catalina Howard

 Enrique ya viejo y obeso, llenó a su esposa de joyas y otros regalos extremadamente caros. Pero la aún muy joven e ingenua reina no se sentía satisfecha y empezó un romance con el cortesano Thomas Culpeper. Además había empleado a Francis Dereham como secretario, con quién había estado antes de casarse con el rey, informalmente relacionada.
Thomas Cranmer, enemigo de la familia Howard obtuvo evidencias de las actividades personales de Catalina e informo de inmediato a Enrique.
Aunque al principio Enrique no creyó tales denuncias, autorizó a Cranmer a efectuar una investigación, la  cual le afirmó que las denuncias eran ciertas.
Al ser interrogada, Catalina temiendo enormemente por su vida, sostuvo que Francis Dereham la había obligado a establecer una relación adúltera.
Pero Dereham a su vez, expuso la relación entre la reina y Thomas Culpeper.


 Carta de Catalina Howard a Thomas Culpeper


Thomas Culpeper y Francis Dereham fueron encontrados culpables y debían ser colgados, emasculados, eviscerados, decapitados y cortados en pedazos.
Debido a la cercania con el rey, Thomas Culpeper obtuvo la "gracia" de der ser "solamente" decapitado el 10 de diciembre de 1541. 
Francis Dereham sin embargo fue ejecutado por destripamiento, castración y decapitación el mismo dia.
Sus cabezas fueron expuestas sobre el puente de Londres.

Catalina Howard fue llevada a la Torre de Londres dos meses después y fue decapitada el 13 de febrero de 1542.

El matrimonio entre Enrique y Catalina también había sido declarado nulo por lo tanto no podían haberla juzgado por cometer "adulterio", ya que no estaban casados pero una vez más, como en caso de Ana Bolena, se ignoró esta cuestión.


6. Matrimonio  - Catalina Parr

Catalina Parr


Enrique se casó por sexta y útlima vez en 1543 con Catalina Parr.
Esta ayudó a reconciliar a Enrique con sus dos primeras hijas, Maria e Isabel. En 1544, un decreto parlamentario puso a ambas en la línea de sucesión, trás el príncipe Eduardo a pesar de ser consideradas ilegítimas.


Últimos años y muerte


En sus últimos años, Enrique engordó notablemente, con una medida de cintura de 137 centímetros. La conocida hipótesis sobre que sufría de sífilis fue difundida por primera vez unos cien años después de su muerte. Argumentos más recientes sobre esta posibilidad provienen de un mayor conocimiento de la enfermedad, que permiten suponer que Eduardo VI, María I e Isabel I mostraron síntomas característicos de sífilis congénita. La obesidad de Enrique data de un accidente de justa en 1536, donde sufrió una herida en el muslo que no sólo le impidió realizar actividad física, sino que gradualmente derivó en una úlcera que indirectamente pudo haberlo llevado a la muerte.
Pero también a lo largo de los años, se le aparecieron otras úlceras en sus muslos, provocados por las apretadas ligas que estaban de moda en esa época, para asi mantener las medias en su sitio. Es probable que además también sufría importantes esquinces de tobillo y roturas musculares practicando deportes. 


Además en 1524, participando en una de las justas contra el duque de Suffolk, sufrió un accidente al penetrar la punta de la lanza de su rival a través de la visera abierta de su casco. Enrique VIII sufrió un traumatismo craneal periorbitario derecho que le dejó como consecuencia una migraña crónica.
La pérdida progresiva de movilidad que le provocaron tantas lesiones en sus piernas, el sedentarismo y una dieta completamente desequilibrada agravaron su estado. Algunos afirman que bebía unos 5 litros diarios de cerveza y cantidades ingentes de vino, sobre todo durante las frecuentes fiestas y banquetes.
Algunos de sus biógrafos estiman que Enrique VIII llegó a pesar 180 Kg en sus últimos días, padeciendo terribles dolores por las úlceras varicosas en sus extremidades inferiores, que llegaban a despedir un hedor insoportable a su alrededor.

Autoras afirman que Enrique VIII sufría además el síndrome de McLeod, un desorden genético ligado a mutaciones del gen de Kell que explicaría por qué sufrió una transformación a mitad de su vida, pasando de ser un sujeto “generoso, fuerte y atlético” antes de los cuarenta a convertirse en un “monstruo paranoico” a partir de dicha edad. De hecho, el síndrome de McLeod suele manifestar síntomas neurológicos - convulsiones, demencia y alteraciones en el comportamiento- entre los 30 y 40 años. Esta enfermedad también podría estar detrás de las úlceras que sufría el monarca en las piernas.

Finalmente Enrique VIII falleció en la madrugada del 28 de enero de 1547 a los 56 años de edad en el palacio de Whitehall.
Sus detractores afirman que dejó tras de sí los cadáveres de unos 70.000 compatriotas, víctimas directas e indirectas de las leyes promulgadas durante su reinado. Fue sepultado en la Capilla de San Jorge en el castillo de Windsor al lado de su tercera esposa Jane Seymour. 

En el transcurso de la década posterior a su muerte sus tres hijos se sentaron sucesivamente en el trono de Inglaterra, y ojalá Catalina de Aragón y Ana Bolena hubieran vivido para verlo. 



3 comentarios:

JeZeBeLL412 dijo...

Ese Enrique VIII si que es una persona muy controvertida. De que le valieron tantos esfuerzos para tener un varon, si al final, Isabel fue la monarca que el tanto deseaba, aunque claro no del sexo que el queria. Saludos

Sydney K. Cabrera dijo...

Efectivamente, si Enrique VIII deseaba algo, no había nada ni nadie que pudiera detenerle, aunque había que pasar por encima de algunos allegados. Lo más que ansiaba era tener un hijo varón para que este pudiera reinar sobre Inglaterra y seguir con la Dinastía Tudor. Lo que el no supo era que ya había tenido a Isabel, la que iba a reinar durante 45 años, cuyo reinado se titularía aún 500 años después "La Era Dorada" y cuya pobre madre habia sido decapitada precisamente por darle "unicamente" esa hija. Se casó con seis mujeres diferentes con el fin de asesgurar el reinado Tudor pero al final su hijo Eduardo falleció con tan solo 15 años, mientras que sus hijas Maria e Isabel nunca tuvieron hijos. Esto se denomina como "Ironía del destino". Saludos.

Ariel Clo dijo...

Cómo hubiera cambiado la historia si hubiera tenido un hijo varón con Catalina de Aragón........"ironía del destino", como decís vos. Saludos!!!

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